Manifiesto Municipalista de 1933

| |

                          MANIFIESTO MUNICIPALISTA DE 1933

          Este escrito ve la luz en agosto de 1933, pocos meses después de finalizada la Asamblea de Córdoba celebrada en enero de ese mismo año. Desarrolla dos ideas clave: Para comenzar, advierte al pueblo andaluz sobre las consecuencias de su desidia y letargo. ¿De qué nos suena?

          “Eres, sin duda, el principal colaborador de tus desdichas. Estás enfermo de egoísmo, de pesimismo, de holgazanería cívica. La política de banderías ha envenenado tu espíritu; las doctrinas exóticas han embotado tu pensamiento”. ¿Se podría repetir en estos comienzos del siglo XXI el mismo párrafo sin quitar ni añadir nada?

          Continúa: “Para venir a normalizar tu vida en la Razón y la Justicia; esto es, en la Libertad, debes volver los ojos a la Verdad, a tu Verdad, a la realidad andaluza…” Como en todos los documentos andalucistas inspirados en la doctrina de Infante, de nuevo está presente el ser andaluz, el alma andaluza; tan especial, tan diferente.

          Efectuada la necesaria llamada de atención, el manifiesto desarrolla la muy importante segunda idea clave: Construir la Autonomía de Andalucía a partir de los municipios. Crear conciencia desde los pueblos y las ciudades.

          “Debes desintoxicarte del mal de la política pequeña, buscando las grandes fuentes políticas del municipio; una política que no requiere grandes esfuerzos a tu razón, porque el corazón te sirve de maestro”.

          “Suma tu energía civil a la nuestra; únete a nuestras faenas y verás, en primer lugar, ciudadano andaluz, como se calman las tempestades de rencores, en esos pequeños y hoy absurdos parlamentos que son las Salas Consistoriales en los Ayuntamientos de las capitales y aldeas andaluzas”.

          Concluye detallándonos las finalidades de la Federación Andaluza de Municipios Autonomistas (FADMA), de las que, por su actualidad, nos permitimos destacar el párrafo quinto:

          “Tender a la moralización absoluta de la Administración de los Municipios, y a las más amplia intervención de los vecinos en los manejos de fondos y asuntos de interés públicos”.

          Una observación imprescindible para comprender este documento: Miremos las firmas, ¡cuánto “liberalista de Andalucía” y qué pocos representantes, por no decir ninguno, de los grandes partidos republicanos, conservadores y socialistas españoles! ¡Qué solos estaban los andaluces en sus ideales y reivindicaciones!

MANIFIESTO DE LA FEDERACIÓN ANDALUZA DE MUNICIPIOS AUTONOMISTAS, AÑO 1933

CIUDADANO ANDALUZ

Quien quiera que seas, ciudadano andaluz, ocupes el lugar que ocupares en los planos sociales y políticos, solicitamos un momento tu atención porque tenemos la seguridad de que te interesa lo que te diremos.

Hay frente a tus ojos un espectáculo del que diariamente protestas, por considerarlo imperfecto y perjudicial; te mueves en un círculo de inquietudes, de inseguridad y hasta de terrores, cuyos orígenes achacas al torcido e imperfecto proceder ajeno; pocas veces piensas que tú eres un factor determinante del mal de que te lamentas.

Y eres tú, sin duda, el principal colaborador de tus desdichas. Estás enfermo de egoísmo, de pesimismo, de holgazanería cívica. La política de banderías ha envenenado tu espíritu; las doctrinas exóticas han embotado tu pensamiento.

Para venir a normalizar tu vida en la Razón y la Justicia; esto es, en la Libertad, debes volver los ojos a la Verdad, a tu Verdad, a la realidad andaluza que acusan los imperativos de la Naturaleza en ti. Y debes desintoxicarte del mal de la política pequeña, buscando las grandes fuentes políticas del municipio; una política que no requiere grandes esfuerzos a tu razón, porque el corazón te sirve de maestro.

Tienes en la República un campo propicio para luchar por la Justicia, y esfuerzo suicida será todo aquel que hagas para dificultar la consolidación y progreso del régimen; pero tú has de trabajar por una España republicana próspera, buscando inteligentemente el terreno más firme para apoyar tus pies, y ninguna tierra española será tan segura para ti, si eres andaluz, como la tierra de Andalucía, y ningún sector de trabajo tan propicio al éxito como el de la ciudad, pueblo o aldea de donde eres natural y vecino.

El amor a la República y el amor a tu pueblo nativo, serán planos de equidistancia en los que te hallarás sin ánimo de contienda con tu adversario en orientaciones republicanas. Únete a él, en el ambiente de esa doble cordialidad, sin renegar de tu particular filiación en los partidos republicanos; únete a tu vecino para conquistar la autonomía de tu municipio, la creación de tu comarca natural y el reconocimiento de la personalidad de Andalucía, tu tierra madre, en el hogar común de la patria española.

Para esa obra de concordia y de paz, de trabajo constructor y de horizontes diáfanos, plenos de luminosidades gratas a tus pupilas, pedimos tu concurso los municipalistas.

Lee nuestro programa de la F.A.D.M.A. (Federación Autonomista de Municipios Andaluces) que aquí hallarás inserto, y verás como en él se tiende a las realidades eternas de Andalucía: Tolerancia, Trabajo, Justicia y Paz en la Libertad.

Suma tu energía civil a la nuestra; únete a nuestras faenas, y verás en primer lugar, ciudadano andaluz, como se calman las tempestades de rencores, en esos pequeños y hoy absurdos parlamentos que son las Salas Consistoriales en los Ayuntamientos de las capitales y aldeas andaluzas.

No se trata de un ideal utópico, de una aspiración quijotesca; por esta vez, lo más justo y bello es también lo más práctico. Sin ninguna claudicación, sin la menor debilidad en los particulares convencimientos políticos, un sereno y ecléctico sentido de la realidad nos lleva a utilizar todo lo que pueda contribuir al más pronto logro de una Andalucía grande por sí, para la grandeza de España y de la Humanidad.

¿Te negarás, ciudadano andaluz, a trabajar, libre de pasión política, por la grandeza de tu pueblo, tu región y tu patria, en la República?

Sólo en la República existe la posibilidad de progreso nacional.

Las finalidades de la F.A.D.M.A. son:

Sumar el mayor número de voluntades andaluzas, para lograr el reconocimiento de la personalidad regional, autónoma, en el seno de la patria común que es la República Española.

Orientar los anhelos ciudadanos andaluces hacia rumbos de serenidad en las luchas políticas; deseo de anular todas las injusticias sociales en el menor espacio de tiempo, evitando, en lo posible, lo estridente, lo truculento y lo cruel.

Exaltar el amor al Municipio y la Comarca, fundamentos lógicos de la Región, y por ende, de la Nación.

Procurar la extirpación de todo vicio de estructuración del país en forma antinatural, nacido en la vieja táctica de asimilismo y unificación forzosos.

Tender a la moralización absoluta de la Administración de los Municipios, y a la más amplia intervención de los vecinos en los manejos de fondos y asuntos de intereses públicos.

La F.A.D.M.A., no constituye propiamente un partido político en el orden nacional y tampoco en el regional. Su misión tiene como hito de término, el funcionamiento perfecto del sistema autonómico regional, basado en la libérrima voluntad de los Municipios federados de sus comarcas. Tiene sus fuentes originarias en las doctrinas puras de Pí y Margall, y en los anhelos desinteresados de Infante.

La Región es una realidad indiscutible; la Provincia un artificio de origen asimilista; el Municipio una verdad cordial.

La F.A.D.M.A., desea llevar a los ciudadanos andaluces desde la verdad que no se analiza, porque se siente, el amor a lo local, a la realidad acusada por la Geografía y la Historia, en innegables afinidades de sentimientos estéticos y comunidades de intereses. Cada pueblo andaluz iniciará, desde su Municipio, la obra de hacer grande a Andalucía para sumar una grandeza reconocida por todos a la grandeza de España.

La F.A.D.M.A., en el orden social, repudia el privilegio; en el político, a la autocracia; en el económico, al monopolio; en el religioso, la intolerancia.

Cada pueblo andaluz que trabaje por su particular grandeza, colabora en la obra fundamental de la F.A.D.M.A.

Sevilla y Agosto de 1933.

Antonio Chacón Ferral, liberalista de Andalucía; Blas Infante, liberalista de Andalucía; Hermenegildo Casas, socialista; Juan Alvarez-Ossorio, liberalista de Andalucía; Manuel Sánchez Suárez, radical-socialista; José Llopis Sancho, liberalista de Andalucía; Ricardo Majó, republicano autónomo andaluz; Manuel Jiménez Tirado, socialista; José Caballero F. de la Bandera, liberalista de Andalucía; Manuel Pérez Jofre, de Acción Republicana; Antonio Llopis, liberalista de Andalucía; Alfonso Lasso de la Vega, radical; José Mª Rufino, liberalista; Rafael Ochoa Vila, radical; Luisa Garzón, del grupo feminista liberalista; Emilio Lemos Ortega, Georgista; Enrique Salgado, liberalista de Andalucía.

Anterior

Anteproyecto de Estatuto de Autonomía 1933

Manifiesto a todos los Andaluces, 1936

Siguiente

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: